Descripción
En el corazón de Castilla, entre el silencio de los campos y la piedra dorada del Real Monasterio de las MM Dominicas, en Caleruega, nació hace siglos una llama destinada a no apagarse. Aquí vio la luz Santo Domingo de Guzmán y, con él, el resplandor de una vocación que atravesaría el tiempo: la búsqueda de la verdad a través de la palabra, del pensamiento y de la belleza.
Según la tradición, su madre soñó antes de su nacimiento con un perro que llevaba una antorcha encendida. Aquella imagen, un fuego que ilumina la noche, se convirtió en emblema de su vida y de su misión: ser portador de una luz eterna que guía, consuela y transforma. Desde entonces, esa lux aeterna ha guiado el camino de la Orden de Predicadores y de cuantos buscan, a través de la belleza, un reflejo de lo eterno.
En este mismo lugar, donde la oración se hace música y el eco del pasado dialoga con el presente, tres músicos se reúnen para dejar constancia de un camino compartido. Más de dos décadas de amistad y de trabajo conjunto han forjado entre ellos una complicidad que solo el tiempo puede dar: una respiración común, una mirada que entiende sin palabras y una fidelidad al sonido y a su misterio. Grabado en el monasterio de las Madres Dominicas de Caleruega, este disco quiere ser también una ofrenda de luz.
El repertorio de este disco nos sitúa en el corazón del Clasicismo, allí donde la música parece brotar de la luz. En sus obras, hay claridad y equilibrio, pero también hondura y emoción contenida; una armonía que refleja la serenidad del espíritu y el gozo de la creación. Interpretadas en este monasterio, esas páginas adquieren una resonancia nueva, como si cada nota buscara sumarse a esa corriente de fe y belleza que desde Caleruega se ha extendido al mundo entero.
Ventus sine Nomine es una agrupación formada por tres músicos de la Banda de Música Municipal de Bilbao que desde hace más de veinticinco años mantienen una intensa actividad musical. Juan Jesús Silguero, flauta, Rafael Climent, clarinete y Jordi Ripoll, fagot, son los integrantes de la única formación de música de cámara que se mantiene estable dentro de la Banda Municipal de Bilbao.
Durante este cuarto de siglo, los tres instrumentistas han desarrollado una labor interpretativa sostenida, ofreciendo numerosos conciertos y contribuyendo a la difusión del repertorio camerístico. Su trabajo no solo refleja un compromiso con la excelencia musical, sino también una profunda vocación por mantener viva una tradición interpretativa que valora el diálogo entre instrumentos y la riqueza expresiva del pequeño formato.
Son numerosos los lugares donde Ventus sine Nomine ha actuado: conciertos didácticos en institutos, residencias de ancianos en Bilbao, Burgos y Cantabria, Conservatorios de Bilbao, Barcelona, Burgos y Ciudad Real, Biblioteca de Bidebarrieta en Bilbao, Ciclos de Conciertos en la Iglesia de la Encarnación en Aste Nagusia, Paraninfo de la Universidad de Deusto, Convento de San Pablo, Palencia, Real Monasterio de Santo Domingo de Guzmán, Caleruega, Fundación Botín, Santander, concierto grabado por RNE2 Clásica, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid y hasta en el Penal del Dueso, Santoña, con motivo de las fiestas de la Virgen de la Merced, su patrona, en septiembre de 2008. Más allá de los escenarios en los que han actuado, su trabajo representa la defensa de una forma de hacer música basada en la escucha mutua, el respeto por el repertorio y la pasión por la interpretación.
Lux Aeterna es más que un título. Es un testimonio y una promesa. Es la celebración de la música como camino de luz, como vínculo que une a los seres humanos con lo invisible. Así como el perro ilumina con su antorcha el escudo de Caleruega, también este disco quiere ser llama viva, una chispa de eternidad encendida en el tiempo, un testimonio sonoro de lo que permanece… Una declaración de intenciones que entremezcla lo espiritual con lo terrenal.
Juan Jesús Silguero Gorriti
Información adicional
| Peso | 1 kg |
|---|




